Practicando Ando: El Viaje de Cumplir OTRO Sueño Mientras Materno"

Este año ha sido un desafío enorme para mí. Estoy en la recta final de mi carrera de Psicología, un sueño que comenzó en 2020, justo en los primeros días de la pandemia. Este proyecto, que inició como una esperanza después de un 2019 complejo, ha sido un verdadero arcoíris en mi vida. No puedo evitar pensar que, aunque hubiera querido empezar antes, este fue el momento perfecto para dar el paso.


Marzo, 2020. Memorando ese inicio, ese paso.

Estos últimos cinco años han sido una experiencia profundamente gratificante en mi desarrollo personal y profesional. A mis 40 años, volver a estudiar y formarme trae consigo desafíos únicos, y en el proceso he aprendido, comprendido y reflexionado sobre temas que ahora tienen un sentido más profundo en mi vida.

  1. Estudiar, trabajar y ser madre al mismo tiempo: La combinación de estos roles me ha exigido más de lo que imaginaba, pero también me ha permitido priorizarme. Estudiar algo nuevo siempre será una inversión, y he aprendido a reconocer la importancia de dedicarme tiempo a mí misma y a mis metas, algo que no solía hacer con facilidad.

  2. Competencia conmigo misma: A lo largo de esta travesía, he entendido que mi única competencia soy yo misma. Superarme y ser mejor cada día me ha impulsado a estudiar hasta altas horas de la madrugada, a sacrificar descanso y a perseverar, sabiendo que todo esto no solo quedará en mi currículum, sino también en mi historia personal.

  3. La ventaja de la experiencia: Tener un recorrido de vida ha hecho que absorba estos nuevos conocimientos de una manera diferente. Tal vez si hubiera tenido 18 años, lo habría vivido de otra forma. Hoy veo que fue el momento justo para cumplir este sueño. Ser practicante de psicología rodeada de compañeros de veintitantos años es, sinceramente, un contraste que me hace reír, pero también me aplaudo. Este proceso me está permitiendo ver la psicología desde una perspectiva que combina el conocimiento con la experiencia de vida.

Actualmente, estoy maternando a una hermosa bebé de 6 meses, lo cual agrega otro desafío a esta etapa. Realizar mi internado en medio del posparto no es sencillo. Aunque solo nos separamos por 4 horas al día, es un tiempo que para ella representa un cambio, y aunque le dejo leche, no siempre quiere tomarla de la mamadera. Este proceso es un esfuerzo conjunto, y, de algún modo, siento que estamos conectadas en esto. Ambas sabemos que lograremos superar esta etapa, y mi deseo es que sea llevadera para las dos.

Escuchar las historias de mis pacientes ha sido otro impacto profundo en mi vida. Conocer sus experiencias, intentar apoyarlos y ser un pilar en sus momentos difíciles se ha convertido en una de mis grandes pasiones. Me siento motivada y en constante aprendizaje, siempre en busca de mejorar para poder brindarles lo mejor de mí. Es una de las cosas que amo de esta profesión: nunca dejamos de aprender y de crecer.

Este es un momento de escribir, pero mi pequeña se ha despertado, así que me toca centrarme en ella [deje esta expresión aun cuando subo esto un día después, pero es parte de este proceso y lo mantuve, ahora duerme y puedo postear]. Gracias por acompañarme en este espacio, donde puedo compartir un poco de mi historia y reflexionar sobre este camino que me apasiona.


Noviembre, 2024. Maternando ando.


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